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SER QUIEN SOY. SER LO QUE SOMOS

Lourdes Irama Contreras. Licenciada en Educación, orientadora de la vida, seguidora de un Curso de Milagros.


Ponencia dictada en ocasión del Conversatorio “ESPIRITUALIDADES” promovido por RedDeVida Consultoría Integral, realizado el día 22 de febrero del 2021.-


Lo que voy a conversar hoy aquí, quizás mucho de ustedes, ya lo han escuchado. Han escuchado que somos hijos de Dios, han escuchado o leído el mensaje de Jesús, el Cristo, de Buda, de Mahoma, de Sai Baba, en fin, de los Avatares (manifestación corporal de una deidad, según la religión hindú). Estoy segura que la mayoría de ustedes cree en Dios. La cuestión sería revisar bajo cual perspectiva es que tienen esa creencia.


Desde lo que yo he experimentado, he aprendido, e investigado en base a la enseñanza de un Curso de Milagros, todos somos hijos de Dios, del Padre Creador, del Universo divino, de la fuente de amor, como se le quiera y se le sienta llamar.

Nosotros hemos sido creados a su imagen y semejanza: somos luz, energía y amor incondicional, tal cual como es ÉL; pero, además, no estamos separados de él, sino que somos uno con él, somos uno con el todo, somos un poder espiritual que llevamos por dentro, somos en esencia seres espirituales, contenidos en una materialidad, cuya razón de vida es para evolucionar a otros estadios superiores, a partir de nuestro libre albedrío.


Este conocimiento, no es algo que se descubrió y se conoció en los últimos siglos, es una sabiduría profunda que es intrínseca a nuestro ser, a nuestra existencia misma. Pero que por múltiples elementos ligados a nuestro libre albedrío, a nuestro ego, a creer que esa luz, energía y amor están fuera de nosotros, y que estamos separados de Dios, y que él es un ser que Castiga, nos perdemos en el sufrimiento y el miedo, en lo que concebimos como pecado, en ausencia de amor, sin milagros, sin el alimento divino.


Lo que sí ha pasado en el siglo XX y XXI es que el “marketing” por medio de la industria cultural y de aprovechadores mercantilistas han utilizado este conocimiento y le han dado un enfoque materialista, utilitarista y hedonista para ponerlo al servicio del Sistema capitalista, que conlleva solo al plano de tener lo material.


Pero revisemos brevemente parte de la filosofía de los indígenas AIMARA, la filosofía del BUEN VIVIR (SUMAKA KWSAY), acerca de su cosmovisión referente a la unidad con el todo desde lo espiritual; cito:


“… para Occidente, comunidad se entiende como unidad y estructura social, es decir, que los componentes son solo humanos (…desde su ego… agregaría yo). Pero desde la cosmovisión de los pueblos indígenas originarios, comunidad se comprende, como” la unidad y estructura de vida”, es decir, el ser humano, es parte de esta unidad. La consciencia es que todo está conectado, todo está relacionado y todo es interdependiente. Desde esta consciencia, los pueblos indígenas originarios generan toda relación partiendo de sí mismos como espíritu hacia su entorno” (Huanacuni, M. (2010, p. 62)).


Se puede decir que lo espiritual unifica y sana. Situarnos en esta sabiduría profunda acerca de lo espiritual, concientizar que somos luz, energía y amor, y que irrevocablemente estamos unidos al creador, nos conecta a nuestra semilla de vida.


¿Qué hacer?


Volcar nuestra mirada, nuestra atención hacia nuestro mundo intangible, sutil e inmaterial que son parte de nuestra condición humana y nuestro proceso álmico.


Responsabilizarnos por nuestro ser y empezar a confiar en lo que somos en esencia. Cocrear mejores maneras, formas y procesos de vida.


Estar dispuesto a dejar ir lo que creemos que somos, es decir, cambiar la cultura de tener por la cultura del ser.


Orientar la vida al bien común desde la sabiduría y consciencia espiritual, para darle un nuevo sentido a nuestra vida.


Despertar nuestra consciencia de ser, que nos permite descubrir y expresar nuestra creatividad y Don de vida, a dar al mundo lo que nos corresponda en su justa dimensión.


Aprender a ser fieles, con nosotros mismos y con nuestros valores. Y por ende a comprender la alteridad y a practicar el amor incondicional con nosotros mismos y el entorno, que se puede traducir entre otras cosas en no juzgar ni criticar. Conectarnos con la espiritualidad por medio del agradecimiento, nos pone en el camino de la abundancia, de la riqueza de la vida, más allá de lo material.


¿Cómo hacer?


La vida espiritual funciona distinto al paradigma científico, es decir, en éste, si yo intuyo algo, ese algo debe ser corroborado por otros a través del método científico. Con lo espiritual, hay que leer, investigar del tema, escuchar a los maestros; pero esencialmente desde lo vivenciado y experimentado.


Para desarrollar los dones espirituales, hay que creer en uno mismo. Ir hacia nuestro corazón en silencio y en disposición. Para ello utilizar la meditación, la contemplación, oración y activación de diversos procesos, y así vencer día a día, el sunami de pensamientos, que nos arrollan y nos hacen salir de nuestro centro. La herramienta fundamental, es la respiración, que nos conecta con la energía vital y nos conecta con el aquí y el ahora, con el vacío-creador. Hay que tener disciplina, consciencia, constancia y amor. Es un proceso que se cultiva y se profundiza.


Razones para asumir este conocimiento:


Desde mi perspectiva es necesario considerar todas las razones posibles para asumir este conocimiento espiritual, pero la de mayor peso es superar el sufrimiento del ser humano. En otro sentido, desde lo sociopolítico, por el momento histórico que vivimos, estamos inmerso desde hace año en una crisis sistémica, la cual se ha profundizado y visibilizado con la Pandemia, con la guerra mental, el Psicoterror que plantea Beltrán, Eduardo (2020), que pone en juego nuestra libertad y vida. Es decir, todos los sistemas y subsistemas que componen el proyecto del capitalismo están en crisis, en favor de estas realidades construidas para ahondar el control social.


Todos los seres vivos que habitamos este planeta estamos urgidos de un cambio, de una re-evolución; nosotros los seres humanos debemos ser los cocreadores desde la espiritualidad de un mundo mejor, más afable, en armonía, más humano y por ende más espiritual.


Caminemos hacia esa Magia y seamos los Magos de nuestra VIDA, desde lo que somos:


Luz, energía y amor incondicional.


Bibliografía:


Beltràn, Eduardo (2020) Neofacismo psicosocial: distopias y sentido común en tiempos de pandemia. Ponencia presentada en el foro internacional. Voces decoloniales y pueblos en resistencia. Pensar latinoamericano y del Caribe en contextos de pandemia; UBV 21y 22, de mayo 2020.


Mamani, Huanacuni (2010) El buen vivir.


Un curso de milagros (1988) Fundatiun for Immer Peace, California, USA.



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